pablomoya.com

Si supiese de que va mi blog, sabría hacia donde dirigir mi vida.

Recuerdos que nunca viví

10431887_750420434997483_1510534696_nRecorrí el mundo 3 veces buscándote y al final no te encontré, no era necesario el viaje, estabas en casa, tú que me conoces desde siempre, desde el primer roce de manos, sentados en un taburete de bar.

Sentí de cerca el aliento de la muerte y la burlé, con un “hasta luego” y pensando que, de no salir bien, tampoco hubiera sido para tanto. Tuve el éxito entre mis manos y lo dejé escapar conscientemente porque ,”aquello”, no era para mi.

Pase un año perdido en un remoto lugar de Sudamérica, donde aprendí que las cosas tienen más valor que las personas para personas que no tienen más valor que las cosas.

Conocer gente de todo el mundo me ha venido muy bien, abrir mi mente, sentir que todos somos iguales, si dejas de lado las diferencias… que cuando nos desnudamos y tocamos por primera vez una piel todos sentimos escalofríos. Que el dolor resquebrajante es igual aquí que en la parte más remota de África, aunque en las noticias parezca distinto.

Rodé un corto que solo entendí yo y un crítico gastronómico, trabajé para una agencia de publicidad internacional, di conferencias sobre sobre arte impresionista y su relación con las fases de la luna.

Y ahora recordando todo aquello que he hecho, que he vivido pero sobre todo que he sentido no me explico como a veces se me olvida seguir por el camino sin marcar, el más largo y en el que es posible que caigas exhausto pero que te mantiene vivo. No ir por el marcado, el seguro, el que te mata a cada paso.

Ahora recordando sólo quiero vivir los recuerdos por primera vez para, de nuevo, seguir soñando.

 

 

 

 

1 Comment

  1. Que9 me parece la cita? El libro no lo he leido, pero la cita como tatnas otras tiene mucha verdad. Una de las cosas q perduran me1s alle1 de la muerte es la huella que dejas en las personas q te conocieron, aquellos dulces recuerdos compartidos.

Leave a Response